¿A qué se dedica?

Los niños siempre están jugando e inventando cosas, dentro de esos juegos sueñan o recrean a su personaje favorito o se convierten en eso que desean ser cuando sean mayores: Policía, doctor, piloto de avión o de carreras, profesor, veterinario etc.

Al crecer muchos cumplen ese sueño de estudiar y ser profesionales en la profesión que recreaban cuando niños haciendo realidad ese juego infantil.

Cuando se quiere emprender un negocio, casi siempre lo que mejor se sabe hacer es el punto de partida para comenzar esta idea.

Un ama de casa por ejemplo, que le gusta hacer pasteles y dulces, empezará con ofrecerlos a vecinos y amigos. Luego la demanda irá creciendo que pensara en producirlo a mayor volumen y que sería una buena idea formará una sociedad.

Un doctor quizás junto a otros colegas forman una clínica o empresa dedicada a instrumentos y material médico, un abogado desea colocar una oficina o bufete, un profesor quizás quiere ofrecer cursos de alguna materia en particular etc.

Esto son solo algunos pequeños ejemplos de lo que podría ser el objeto social de una empresa al momento de decidir formar una.

Calidad y servicio

Aunque el objeto social es la principal actividad de  la sociedad, no puede desviarse de ella, al menos que sea especificado en los estatutos de la misma. La empresa puede tener un objeto social, que es  su principal actividad y tener objetivos secundarios que tienen estrecha relación con el principal.

No debe desviarse de ellos, todos deben coexistir entre sí, uno debe llevar al otro. En los estatutos de la sociedad deben mencionarse el objeto de la misma, así como deben ser mencionados todas aquellas pequeñas actividades que son necesarias para lograr el objeto principal.

Cualquiera que sea la idea o actividad a la que se dedique una sociedad, lo que importa es que estos productos y servicios sean de calidad.

Para definir y tener bien claro el objeto social de la sociedad, también se puede contar con la asesoría necesaria que ayude al empresario o emprendedor a escoger las palabras adecuadas que mejor describan su actividad comercial.

Al definir muy bien lo que será el objeto de la empresa, será mucho más sencillo escoger el nombre el cual identificará a la sociedad, mucho más sencillo establecer prioridades de manejo de la misma y cada uno de  los socios se enfocara en lo que realmente se quiere lograr.