Comoda aunque trabaje desde casa

Mi trabajo es uno de esos que muchas personas envidian no porque sea mejor que el suyo, sino porque lo hago desde casa. La verdad que tiene sus pro y contra dependiendo de cómo lo mires, yo tuve la oportunidad hace mucho tiempo, hoy en día con un ordenador y conexión a internet puedes hacer lo que quieras, claro siempre que el trabajo se pueda realizar así y como el mío depende de esas herramientas no dude en aprovechar la oportunidad. Trabajaba en una oficina y la verdad que estaba bastante cómoda, el único inconveniente es que no tenía a nadie con quien dejar a mis pequeñas, seguro que muchos diréis ¡pues haber contratado una canguro! Pues sí pero cuando estás recién mudada a otra ciudad en la que no conoces a nadie, yo no sé vosotros pero el hecho de buscar a alguien de confianza resulta un poco complicado. Recuerdo que en esa época era justo cuando llegaban las vacaciones de verano y claro no hablamos de un día de fiesta sino de casi tres meses en los que los niños deben estar vigilados. Las plazas de los colegios de verano estaban a tope y no me quedó más remedio que hablar con mi jefe.

La verdad que el no,  ya lo llevaba solo era cuestión de intentar convencerle por todos los medios de irme a casa y trabajar desde allí, en principio no parece que le hizo mucha gracia, pero según iba comentándole parece que fui ganando algo de terreno. Es así como mi pequeña andadura de madre trabajadora desde casa comenzó, tuve que acondicionar una de las habitaciones como despacho, por lo que mis hijas tuvieron que dormir juntas de nuevo, no les hizo mucha gracia pero era la forma en la que yo podría estar con ellas. Claro debía comprar todo lo relacionado con el mobiliario de oficina, material y todo lo necesario para poder trabajar, tendría que hacer lo mismo pero desde casa, por lo que debía contar con lo mismo que en la oficina. Decidí optar por un distribuidor grande esos como mercamaterial en los que puedes encontrar de todo, incluso la máxima comodidad en el trabajo, gracias a él pude hacerme de una buena oficina que a pesar de los años todavía sigo teniéndola impoluta, sin dudarlo un momento los elegiría otra vez para comprar todo lo que me hiciera falta.