La ilusion de tener un 4X4

Dicen que la Navidad es tiempo en el que todos los deseos que pides se cumplen, la verdad que quien es un poco escéptico en lo referente a ese tema incluso se ríe pensando que quienes de verdad lo creen son unos ridículos. La verdad que de ilusiones también se vive y hay quien de esa forma puede seguir tirando para delante, por supuesto siempre hablando de las cosas materiales, como quien quiere una nueva casa y quiere que le toque la lotería para poder comprarla, o quien quiere como yo un nuevo coche y piensa que pidiéndolo con fuerza a los Reyes Magos quizás este año le concedan el deseo. Por supuesto que estamos hablando de un coche bastante caro, un coche que no solo cuesta comprarlo sino que mantenerlo también, un coche que no deja de ser más que un capricho pero que hace feliz a personas que como yo siempre han soñado con tenerlo.

Después de analizar los pro y contra de un coche como este he llegado a la conclusión de que no es oro todo lo que reluce pero la verdad que como tanto me gusta no quiero perder la oportunidad de tener uno en mi poder. He mirado las opciones de comprar uno de segunda  mano hay muchos desguaces 4×4 en este país y conseguir un coche así a buen precio puede parecer difícil pero no lo es, además una de las ventajas que me encuentro es que cualquier tipo de recambio que pueda necesitar lo van a tener seguro en el desguace a unos precios más que buenos. La verdad que como solo lo quiero para el campo es una tontería echar un montón de dinero en uno nuevo, dinero que me cuesta ganar en un montón de años luz y que debo financiar a otro montón de años, por eso estoy mirando las alternativas y estoy casi decidido a comprarlo de segunda mano, así podré ir sin miedo a mancharlo, o arañarlo por la montaña, disfrutar los fines de semana con los amigos y no preocuparme de si ahora debo gastar o no en comprar cualquier tipo de recambio que me cueste un ojo de la cara. Por fin la ayuda de los desguaces nos va a servir para poder tener el coche de nuestros sueños y no tener que renunciar a ello por falta de un presupuesto que no tenemos.