PADRES PRIMERIZOS, ¿NERVIOS?

El cuidado de un recién nacido supone un esfuerzo tanto mental como emocional y físico. Uno ha de tener el doble de ojos y manos atendiendo las necesidades del bebé mientras su cabeza sigue ideando mejoras sobre el confort y la calidad de vida del pequeño de la casa. Todo nuevo gadget que se presenta en el mercado supone una nueva receta para tener al bebé en palmitas.

Los nervios nos pueden pasar malas jugadas y no habrá día en el que no estemos pendientes de si la cuna que hemos comprado es la correcta, la posición en la que duerme es la más cómoda o la ropa que le hemos comprado es la más adecuada. Nos convertimos en un mar de dudas llenos de hormonas cuyo único fin es el de mirar por el bien del recién nacido.

Por suerte, los padres actuales tienen una ventaja sobre sus progenitores: la sociedad actual se ha erigido como un filón de nuevas ideas, donde cada pocas semanas se descubren nuevas variantes, productos o terapias con las que mejorar nuestro día a día y, por tanto, el de aquellos que nos rodean. Desde aplicaciones para dispositivos móviles que nos indican qué ejercicio y cómo hacerlo a cuántas calorías darle a nuestro cuerpo para llevar una vida saludable.

NUEVOS INVENTOS CON LOS QUE MEJORAR LOS PRIMEROS MESES DEL BEBÉ

La alimentación es de vital importancia para que el crecimiento del pequeño sea natural y, por tanto, es una fuente ingente de nuevos inventos. Por ejemplo, han salido al mercado unas cucharas que nos indican el estado de la comida de nuestro bebé o unos adaptadores para enroscar en las botellas de plástico y así servir de uso para el ‘peque’ de la casa.

Otro de los inventos que han mejorado las prestaciones de los padres primerizos es el llamado vigilabebes. Se trata de un dispositivo de dos piezas con el que los progenitores pueden ver e incluso hablar con el bebé desde cualquier otra habitación de la vivienda sin preocuparse por cómo estará o si se habrá despertado el bebé.

El descanso es fundamental y algunas familias no acaban de fiarse de las clásicas cunas. Para ellas, nada mejor que la mini cama para bebés: un refugio en forma de ‘C’ que se adosa a la cama de dormitorio para que el bebé duerma junto a los padres sin ningún tipo de frontera espacial.