Preparados para las clases

Es fácil oír eso de de ¡cómo viven los profesores! Todos creen que los profesores tenemos tres meses de vacaciones y que sumados a las festividades, a  los puentes y a las fiestas que supuestamente nos inventamos trabajamos solo medio año. ¡Qué equivocados están!

Muy lejos de la creencia popular los profesores no acabamos el curso con los niños y lo volvemos a empezar con ellos, hay claustros, reuniones y cientos de cosas que hacer antes de coger las ansiadas vacaciones. Yo ya llevo trabajando dos semanas, preparando el aula para que cuando vengan los alumnos esté  todo en perfectas condiciones. El año pasado solicité al colegio una de esas máquinas trituradoras de papel ya que en la clase hacemos mucho papel y no tengo donde almacenarlo, así lo voy pasando por la máquina y reciclándolo al momento, de otro modo apilo toda clase de hojas en los rincones de la clase.

Los profesores si bien es cierto que contamos con algunos días libres que otros trabajos no permiten, también tenemos obligaciones con responsabilidades muy importantes, de nuestro esfuerzo y tesón es del que salen los niños educados y con unos buenos conocimientos, los niños pasan seis horas al día con nosotros, con poco muchos de estos niños pasan más tiempo con sus profesores que con sus padres así que la responsabilidad es enorme, ya que tenemos mucho que ver con la educación de los niños.

Si disfrutamos de vacaciones en navidad, semana santa y verano, también de algunas festividades que solo conciernen al mundo educativo, pero estamos ahí, dando el cayo por los niños, por el futuro, por los médicos, abogados, electricista y peluqueras del mañana, por la siguiente generación, para que sean personas de provecho, honradas, caritativas y buenas personas en general. La mayoría estamos por devoción, porque nos gusta enseñar, porque nuestra vida son los alumnos que tantos buenos momentos nos hacen pasar, también malos porque de todo hay en las aulas.

Sin duda una profesión maravillosa que tiene que nacerte de dentro, una profesión que tienes clara desde el principio, una profesión muy sacrificada pero a la vez muy gratificante. Ver como tus alumnos aprenden a escribir, a leer, a escuchar, a ser personas de provecho. Da gusto ver a los chavales a los que años atrás enseñaste ser personas con estudios y respetables y con una educación exquisita, los profesores en definitiva ayudamos a hacer personas.