Una averia inesperada

¿Imaginas una situación en la que no sabes cómo reaccionar? ¿Imaginas una situación que se te escape a tu control? Pues te puede ocurrir en cualquier momento.  A mí me ha pasado recientemente, salí del trabajo como de costumbre, ya era invierno y había oscurecido temprano, me subí al coche y me dispuse a llegar cuanto antes a casa, a refugiarme en el calorcito de la bata manta y el arrullo de mi gato, cuando ante mi sorpresa el coche no arrancaba. ¡Qué horror! ¿Ahora qué hago? No es un pinchazo que a las malas me pongo y cambio la rueda, es una avería por que el coche no arranca y no sé qué hacer, no tengo ni idea de lo que tengo que hacer, se me ocurre levantar el capó del coche y me da la risa ¿Para qué? No voy a solucionar nada.

Me relajo, me calmo y pienso con mente fría. Saco los triángulos del maletero y me pongo  el chaleco reflectante, no sé ni cómo me he acordado, pero lo he hecho. De repente  mi salvador, aparece un coche con un rotulo de desguacejtorres. No se puede tener más suerte, averío y me socorre un trabajador de un desguace que seguramente es un mecánico.
Se acerca a mí y me pregunta que a pasado y le explico que simplemente no ha arrancado.
El señor muy atento me pide que abra el capó, lo abro y de golpe sale un gato despavorido ¡menudo susto! Nos echamos a reír tras comprobar que no había más. El gato ante el frio del atardecer se había metido en el motor para buscar calorcito, el seño me dice que es muy común, que incluso ardillas ha visto el salir de los motores. El gato en su intento por estar calentito a desenganchado uno de los bornes de la batería que se veía colgando y por eso el coche no arrancaba. Seguramente si hubiera seguido mi instinto anterior y hubiera abierto la puerta del capó cuando lo pensé ya estaría en casa, porque me habría dado el susto con el gato pero habría visto el cable suelto y lo habría colocado en su sitio. He aprendido de esta situación que no se pueden desechar las ideas, que si algo se te ocurre debes de intentarlo a pesar de que te parezca una tontería, así por lo menos lo habrás intentado. Menuda experiencia.