Una visita a Granada

Hace unos meses tuve la suerte de viajar a Granada, a visitar la famosa Alhambra y debo de decir que me encantó.
Viajé con mis padres y mi novia, la verdad es que era ella la que quería viajar a esta preciosa ciudad y como a mí no hay que darme muchas palmas, pues nos pusimos a ello y quedamos en realizar el viaje el fin de semana. Iniciamos el viaje temprano porque salimos desde Madrid y el viaje nos iba a llevar varias horas. Paramos a desayunar en una estación de servicio y al medio día ya estábamos en la ciudad.

Fuimos al hotel en el que nos íbamos a quedar a dejar el equipaje y salimos a pasear por las calles de la ciudad. No tengo palabras para contar todo o que me gustaron, las plazas, las calles, la gente…todo una maravilla. El domingo fuimos a visitar la Alhambra y debo decir que estoy muy orgulloso de las maravillas que tenemos en España.

Tras dos días muy intensos y de largas caminatas, nos dirigimos a emprender el viaje de regreso a casa, el coche estaba en el parking del hotel y allí que fuimos, cuando ya estábamos todos acomodados y con los cinturones puestos ¡el coche no arranca! ¿Qué le pasará?

Tras unos minutos caigo en la cuenta de que es la batería y me dispongo a buscar algún lugar en el que comprar una. Me dirijo a recepción a ver si me pueden ayudar y la señorita me dice que visite desguacesgranada.com y así lo hago, en pocos minutos he solucionado el problema, voy a comprar una batería nueva y asunto arreglado, la verdad es que da gusto dar con personas y negocios eficientes.

Sin más preámbulos iniciamos el regreso a casa, por supuesto contaba con el sermón de mi suegro durante todo el viaje, recordándome que hay que revisar el coche antes de cada viaje por corto que sea, que hay que controlar todos los aspectos de los vehículos porque no solo nos podemos quedar tirados por una avería o por una pieza que se estropee, si no que podemos ocasionar un accidente en el que aparte de nosotros pueden estar involucradas otras personas y que eso no me lo perdonaría a mi mismo nunca. Y la verdad es que llevaba razón, por una negligencia o un pequeño despiste podemos hacer mucho daño. Lo mejor es tener todo bajo control.