Vivir el ahora

Es muy común escuchar que la vida no es fácil, pero realmente hay quienes se la complican de más. Quizá la expectativa de muchos acerca de la felicidad es bastante irrealista, por ello se desenvuelven en medio de una constante frustración, porque nunca ven hecho realidad sus sueños. Sin embargo, el secreto para disfrutar al máximo nuestro paso por este universo, es llenarnos de experiencias, tal vez sencillas pero muy satisfactorias.

El pensar mucho en los gastos es otro factor que nos desanima, y si bien no se trata de convertirnos en unos seres irresponsables, tampoco se trata de obsesionarnos con cada euro que gastamos. Hay que darse libertad para divertirse, comer un delicioso platillo, degustar un buen vino y, por supuesto, conocer hermosos parajes.

Lo que no está permitido es envejecer y arrepentirse de no haber aprovechado cada oportunidad que se presentaba. No sabemos cuánto tiempo vamos a vivir, o cuánto de ese período estaremos en condiciones de hacer lo que nos gusta, todo puede cambiar en un abrir y cerrar de ojos, y luego solo quedan las lamentaciones. Quienes ya tienen unos cuantos años no se cansan de advertirnos que debemos tener las agallas de propiciar nuestra propia felicidad.

Qué hacer

Para esa interrogante hay tantas respuestas, pero la correcta dependerá de cada quien, de lo que le guste a cada individuo, así pues, para los amantes de la música, regocijarse en su instrumento musical, rodearse de otros que compartan esa afición, será su propio paraíso. Igual para los artistas, que en cada obra terminada ven el mismísimo cielo.

Además, de desarrollar la actividad que nos apasiona, siempre habrá otras cosas que sumen valor y alegría. Una bastante común entre las personas es viajar. Ese poder desconectarnos de la rutina, de los problemas y encontrarnos en un ambiente totalmente diferente, crea un momento mágico.

Incluso desde que se sale, pasando por todo el trayecto involucrado, hasta llegar al destino planificado, se puede aprovechar al máximo. La mejor manera de hacerlo es utilizando un vehículo propio, si es un 4×4 un tanto mejor. Si es hacia una zona rodeado de naturaleza, nos demostrará que realmente habitamos un mundo maravilloso, que no es tan cruel como lo pintan, que simplemente está allí, esperando a que aprendamos a disfrutarlo.

Es cuestión de decisión. Revisar previamente el coche y reparar cualquier avería con el apoyo de los desguaces (desguaces4x4.net) para minimizar gastos. Cada vez que se pueda hay que emprender nuevas aventuras.